Por qué Coanda es ideal para esta aplicaciónDiseñado para las condiciones reales de su emplazamiento
Las derivaciones agrícolas tienen dos problemas: el limo que arrastran las avenidas, que obstruye los goteros y las rejas de barras, y la mano de obra del operador, que crece al mismo ritmo que la cantidad de residuos flotantes. Las rejillas Coanda se limpian solas mientras el agua pasa sobre ellas: el flujo sobre la cara de la rejilla, de 1,8 a 3,7 m/s, arrastra el limo y los residuos orgánicos fuera de la rejilla, de modo que el agua en el canal de riego sigue fluyendo sin residuos flotantes y sin un equipo de mantenimiento.
Protección de emisores de goteo y boquillas de pivote
El ancho de ranura estándar de 1 mm rechaza la arena, los restos de hojas y los filamentos de algas que obstruyen los emisores de riego por goteo y las boquillas de los pivotes, y hay disponibles aberturas más estrechas cuando el sistema de riego lo requiere. Una sola rejilla en la derivación sustituye a decenas de filtros en línea aguas abajo.
Autolimpieza durante las crecidas
Las rejas de barras fijas y las rejas de gruesos hay que limpiarlas justo cuando nadie quiere estar dentro del canal: durante los caudales altos posteriores a una tormenta. En una rejilla Coanda, el flujo sobre la cara de la rejilla arrastra por sí solo los residuos flotantes, sin necesidad de intervención del operador.
Sin electricidad, sin motores
Las derivaciones aisladas de la red y las obras de captación de canales remotos no disponen de suministro eléctrico para rejillas rotativas. Una rejilla Coanda está diseñada para funcionar por gravedad, de modo que la misma altura de caída de la derivación que lleva el agua al canal impulsa también la acción autolimpiante.
Protección de peces en derivaciones
El ancho de ranura de 1 mm impide el paso de los peces jóvenes (alevines y juveniles) por tamaño, y el flujo pasa sobre la cara de la rejilla en lugar de ser succionado a través de ella, por lo que los peces son arrastrados sobre la superficie con el flujo de bypass en vez de quedar retenidos contra la rejilla. Es importante allí donde las derivaciones de riego se sitúan en ríos compartidos con intereses pesqueros.